El presupuesto participativo crea una nueva ciudadanía

Por Juani Mareque

A través del Ministerio de Gestión Pública y Descentralización del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo del socialista Roy Cortina, tuvimos el honor de asistir al Seminario Internacional "Inclusión Social para el Perfeccionamiento de la Gestión, la Descentralización y la Humanización del Estado", que se llevó a cabo en la ciudad de Santiago de Chile entre el 14 y el 16 de junio. El evento fue organizado por la Fundación Anselmo Sule quien fuera senador chileno hoy fallecido y estuviera exiliado durante la dictadura pinochetista, el Municipio de "El Bosque" -ubicado al sur de la ciudad-, y el Observatorio Local de la Democracia Participativa de Chile miembro como nuestra Ciudad del Observatorio Internacional de la Democracia Participativa. El OIDP se constituyó en el año 2001 y cuenta en la actualidad con más de 250 miembros de 34 países, sus objetivos son construir, impulsar y profundizar experiencias de democracia participativa.
A lo largo de tres intensas jornadas se trataron múltiples temáticas: las políticas de acción social, los sistemas de información geográfica y la articulación del Estado con las organizaciones sociales. Sin embargo, el denominador común fue siempre el mismo: cómo salir del modelo neoliberal y avanzar hacia una justa redistribución de la riqueza. La conclusión fue coincidente en la necesidad de profundizar y radicalizar la democracia, creando y mejorando cada vez más espacios de participación ciudadana.
En ese marco tuvimos la oportunidad de dialogar con Olivio Dutra (ver recuadro) que fue quien en 1989 desde la Intendencia de Porto Alegre impulsó el Presupuesto Participativo, que de forma exitosa se viene desarrollando desde entonces al cabo de más de 16 años, con muy buenos resultados.
Vale la pena detenernos un poco en contar cómo es este personaje antes de detallar los matices de nuestra conversación con él. Ocupó lugares de mucha importancia política en su país (Brasil) y según las encuestas esta por repetir en uno de ellos, pero a diferencia de los "tipos" con los que Juan Manuel Serrat tiene "algo personal", éste, dista mucho de de "viajar con protocolo, comitiva y seguridad". Más bien a sus 65 años parece un abuelo joven con ganas de seguir luchando por lo que cree justo. La conversación no se da en el lobby de un hotel 5 estrellas sino en Club La Unión de Chile, un lugar más adecuado para jugar al truco y tomarse una ginebra -o un pisco si se está del otro lado de la cordillera- que para entrevistar a un ex gobernador y ministro del país más grande de Latinoamérica. Mi primer error fue tomar un café, mientras él pedía un tequila "por que afuera hace frío". El gesto me mostró el camino. De ahora en más no espero una conversación con un tecnócrata de la democracia participativa, sino que charlaré con quien es -según su propia definición- "por sobre todas las cosas un militante social". Y es bueno saber de donde viene este político que en nuestra ciudad sería un "progre". Con una diferencia: lo que cuenta con la boca lo firma y lo construye con la mano. Nació en un pueblito del sur del Brasil lindante con nuestra provincia de Misiones, un lugar donde, a ambos lado de la frontera, el analfabetismo hace estragos. Ahí se inició en un grupo comunitario que se llamaba "Campaña Nacional de Educación Popular". De allí pasó al sindicalismo combativo en plena dictadura militar y, sin escalas, a la cárcel, de donde comenzó a comprometerse con la construcción del Partido de los Trabajadores. Después de más de 20 años, y de la concreción de algunos sueños como el del Presupuesto Participativo, llegó a la mesa de un humilde bar para reunirse con Tomar Partido y contarnos cómo es esto del poder popular.

TP:¿Desde qué concepción parte el involucrar a la ciudadanía en un tema como el presupuestario, algo que parecía destinado a algunos burócratas que siguen recetas de los organismos financieros internacionales con todo lo que ello significa?
OD: Todos los habitantes tienen derechos que deben reivindicar. Así, el presupuesto participativo permite a miles de personas ejercer su ciudadanía cotidianamente y eso fortalece la democracia.

TP:¿Qué es le Presupuesto Participativo y cómo funciona?
OD: El Presupuesto Participativo (PP) es una forma de democratizar las decisiones sobre cómo aplicar los recursos públicos que va más allá de la experiencia tradicional de la democracia representativa. El PP crea canales de participación directa de la población en los cuales el voto es individual y las personas tienen el derecho de establecer prioridades y jerarquías de servicios y obras públicas. Para hacerlo, en Porto Alegre la ciudad se divide en 16 regiones, que a su vez se subdividen en decenas e micro-regiones, y se hacen cinco plenarios para tratar los grandes temas presupuestarios.


TP:¿Cuándo empieza esta experiencia del Presupuesto Participativo en su Ciudad de Porto Alegre?
OD: En 1989, cuando con la victoria del Frente Popular fui elegido Prefecto (Intendente). Son ya 16 años de experiencia con una participación creciente de la población, y su continuidad está dada, mas allá del nombre propio de un gobernante, por un proceso de profundización y complejidad también crecientes. Los participantes discuten y hacen suyos el presupuesto y el funcionamiento de la estructura administrativa, y deliberan sobre todas las inversiones previstas para cada año: servicios de mantenimiento, renovación de la flota, equipamientos, el costo de la Administración … Todas las nuevas inversiones, obras y servicios se deciden por el Presupuesto Participativo, incluidas las obras propuestas por el gobierno municipal.

TP: ¿Cuál es requisito para que un gobierno lleve adelante un Presupuesto Participativo de forma seria y no sea, en el mejor de los casos, una discusión estéril?
OD: Para que la sociedad pueda tomar parte en un Presupuesto Participativo es necesario que la comunidad tenga acceso a toda la información. Este tipo de presupuesto implica un pacto entre el gobierno y la sociedad civil o sea aquella que incluye a todos los sectores y puntos de vista, que no está subordinada al estado, aquella que lo controla. Lo primero que hicimos nosotros fue poner a la comunidad en conocimiento de la política financiera del estado. Es decir, cuánto se iba en sueldos o en gastos corrientes para el funcionamiento del municipio. La información no fue de sólo de una porción, sino de todo lo que el presupuesto abarcaba desde la salud a la obra pública. Esto generó dos fenómenos muy interesantes. Por un lado, una fuerte conciencia popular tributaria, y por el otro una reforma impositiva progresiva poniendo la presión fiscal en los que más tienen. Por supuesto, la derecha y los sectores de la concentración económica nos acusaron de voracidad fiscal.

TP:¿Se puede hablar de democracia directa?
OD: Sí, el Presupuesto Participativo es una forma de democracia directa que va más allá de la delegación clásica del poder, donde la facultad para decidir está en manos de las personas electas. Pero igual creo que es falsa la contradicción entre lo participativo y lo representativo el complemento de ambos genera la construcción de una ciudadanía plena

TP: ¿Qué valoraría como más positivo de la experiencia?
OD: El aspecto más positivo del PP es, sin duda, la participación popular, la concientización política de los ciudadanos y la formación de una nueva ciudadanía que no tiene suficiente con ir a votar cada cuatro años, sino que quiere discutir la canalización del dinero público en el día a día. Y ayuda a recobrar el rol del estado a partir de su interacción directa con el pueblo.

TP: ¿Es exportable el modelo de Porto Alegre?
OD: El Presupuesto Participativo no es un modelo que pueda ser transportado mecánicamente de un lugar a otro. Cada ciudad tiene su historia, sus movimientos sociales, diferentes grados de participación política … Por lo tanto, no estamos hablando de una receta cerrada que se aplique de la misma manera aquí que ahí. Porto Alegre tiene 1,3 millones de habitantes; no somos una ciudad pequeña y la experiencia es factible y exitosa. Las ciudades más grandes pueden realizarla con más complejidad, pero es posible.

TP: ¿Cómo ve el contexto global de Latinoamérica?
OD: El neoliberalismo globalizante, devastó a los pueblos de Latinoamérica. Hoy mas allá de lo discursivo, el modelo ha permanecido intacto dentro de las estructuras de los estados. Por eso lo discursivo hay que apoyarlo con nuevos canales de participación popular que regeneren redes de solidaridad entre las distintas comunidades.
El desafío, una vez más, está en nuestras manos para ser capaces de recrear en nuestra Ciudad una experiencia que profundice la democracia y mejore la utilización de los recursos del Estado en beneficio de los ciudadanos.

"El país se educó en las bibliotecas populares"

Hace un año fue noticia en Clarín por que, debido a la falta de apoyo económico, su actividad peligraba. Para nosotros es noticia todos los días porque es nuestra obligación defenderla. La nota la realizamos con Enrique, pero seguramente la podríamos haber tenido con Chacho, con Armando o con alguna de las Alicias que,con su trabajo diario, su constancia y su entusiasmo por mantener viva a una de las mejores y más representativas instituciones que tiene el barrio de Saavedra, son un ejemplo para todos los que estamos empeñados en construir una sociedad más justa.




Tomar Partido: Enrique, contános desde cuándo funciona la Biblioteca.
Enrique Gran: La Biblioteca está acá (Gracia del Rió y Vidal) desde 1973, más o menos. Antes estaba en Cabildo y Ramallo y también tiene una historia en otro lugar, que ahora no recuerdo... sé que se fundó en 1918, una época donde nacieron muchas de las instituciones culturales, sociales y deportivas que llegan hasta nuestros días. Por ejemplo los clubes de fútbol armaban la cancha y al lado ponían una biblioteca.

TP: Y ¿cómo fue que te acercaste?
EG: Me acerqué a esta Bbiblioteca porque vivía a dos cuadras y conocía al presidente: Juan Frintzilas y como uno tiene inquietudes sociales siempre está listo para colaborar en algo o participar de alguna manera

TP: ¿Qué otras actividades desarrolla la biblioteca?
EG: Atiende a la problemática barrial. Por ejemplo, cuando hubo un conflicto hace unos años con los obradores de subterráneos que estaban emplazados sobre García del Río, tuvo lugar en nuestra sede una discusión de los vecinos con las autoridades. Fue una especie de audiencia pública que contó con la presencia de funcionarios del Gobierno de la Ciudad, Benito Roggio por los subterráneos, etc. Fue un tema muy importante para el barrio y estuvieron presentes todos los canales de televisión, y eso se realizó en nuestra biblioteca. En esta oportunidad quedó demostrado que era falso que los vecinos no querían que el subte llegara hasta aquí como se pretendía hacer ver, sino que lo que los vecinos querían manifestar era su disconformidad con ese emplazamiento de los obradores por los perjuicios que esto acarreaba.

TP: ¿Cómo fue que finalmente se asentaron en este casa?
EG: Algunos socios, entre ellos Juan Frintzilas que venían de la Biblioteca anterior habían juntado unos pesos y compraron después la propiedad. Primero se alquilaba, y después se juntaron unos ahorros porque había un jardín de infantes con el que después se decidió comprar una propiedad. Estamos hablando de una Argentina distinta en la que trabajando se podían comprar cosas, los precios no eran lo que es ahora, vos fíjate lo que es comprar una casa por acá... ¡Es imposible por mas plata que tengas! Se revirtió todo eso.

TP: ¿Cómo se inserta la biblioteca en la vida comunitaria del barrio?
EG: Se realizan todo tipo de actividades, culturales, sanitarias. ¡Se hicieron infinidad de cosas distintas a lo largo de la historia de la biblioteca!

TP: ¿Cómo crees que el desarrollo de las actividades que ustedes realizan impacta en la conformación de una identidad barrial?
EG: Interviniendo en todas las actividades que se desarrollen en el ámbito de la comunidad y que impacten en su vida. La gente reconoce a la Biblioteca como una referencia y cuando hay algún problema barrial acude a ella para encontrar un espacio de participación. Yo les contaba antes el proceso que se vivió con el obrador y cómo la gente se acercó para buscar una solución y canalizar su necesidad de intervención en el tema. Bueno, en ese proceso los vecinos entendieron que la Biblioteca era un espacio de referencia ineludible, esa fue una conquista de los vecinos y la reunión fue acá, en la Biblioteca... es decir que hay un reconocimiento a la institución como sociedad de fomento, como entidad barrial que no sólo se limita al tema de brindar libros.

TP: ¿De qué manera se sostiene el funcionamiento de la biblioteca? ¿Con subsidios?
EG: No. Los subsidios son para gastos puntuales preestablecidos Es decir, te sirven para un fin determinado y no lo podes utilizar para ninguna otra cosa. No contamos con subsidios para los gastos habituales o para las erogaciones cotidianas. Por ejemplo recientemente, obtuvimos subsidios para comprar un sistema de módulos de estanterías para resolver la problemática de la escasez de espacio, otro para edificar otro espacio arriba, es decir que los gastos cotidianos que antes mencionábamos provienen del aporte de los socios. Sí hemos recurrido a subsidios por ejemplo para las cuestiones más urgentes de mantenimiento edilicio: baños, techos, membranas, casi todas las bibliotecas con éste subsidio han hecho lo mismo, algunas han tenido que sacar los libros de una habitación porque se les llovía por los cuatro costados, es decir, las bibliotecas han sido abandonadas muchos años y el país se educó en las bibliotecas. La función que cumplen las bibliotecas populares si el gobierno tuviera que pagarlas no les alcanzaría la plata, porque vos imagínate que alguien que da libros, que hace actividades culturales y un montón de cosas que no tiene que pagar el estado.



TP: La biblioteca funciona un poco como una pata de la educación. Como lo planteaba la ley 1420. Sarmiento impulsaba el trabajo de las bibliotecas populares como en elemento para la educación ...
EG: ¡Claro! Con las Bibliotecas Populares se le alcanzó el libro -por ejemplo en el caso de las que están en las provincias- al paisano más alejado. Pudo tener un libro en la mano y en forma gratuita, eso es un hecho cultural trascendente.

TP: ¿Crees que en la actualidad hay un mayor impulso a la lectura, después de haber pasado por una indiferencia total hacia los libros?
EG: Acá tenemos que meter en todo esto el tema de la educación, hay un cambio social y cultural muy grande, entraron las computadoras, el avance tecnológico que hizo que los chicos ante la novedad no agarren un libro. Hubo gente acá que vino y dijo: "Ustedes van a tener que cerrar porque ahora todo pasa por la computadora". Pero nosotros sabemos que no se puede leer un libro en la computadora porque te quedas ciego, leer un libro es otra cosa. Es decir, que en el podio tienen que subir los dos, la computadora porque es un elemento más y el libro al lado porque te da lo que no te da la computadora que es la imaginación. La computadora te da la respuesta inmediata, vos apretás una sola tecla y ahí la tenés ... Pero el libro... vos participás junto con el escritor de la fantasía o de lo que te da el libro, vos ponés la parte tuya, vos te imaginás como es el monstruo, vos te imaginás como son los distintos personajes del libro...

TP: Pero ... ¿nos parece a nosotros o ahora hay una sensación de que el libro está volviendo?
EG: Existe ahora una ley nacional del libro y la promoción de la lectura. Además en los colegios están dándoles a los chicos temas para que obligatoriamente tengan que venir acá y empiecen a tener contacto con el libro. Por ejemplo Harry Potter fue un avance importantísimo, uno decía "mbué... Harry Potter... que sé yo..." Sin embargo los chicos lo leían y después veían la película, y ahí encontraban la diferencia. ¡Cuántos chicos te dicen: "A mí me gustó mas el libro"! ¿Porqué? Pues por que en el libro puso algo él, en la película no pone nada. El director pone por vos, de todas maneras es válido pero vos no participás.

TP: Es válido pero no sustituye.
EG: Exactamente. Entonces, ahora empieza a haber un reverdecer de la lectura, pero todavía falta mucho. El sistema educativo tiene que tomar conciencia de que la computación es un elemento de ayuda.

TP: ¿Existe algún tipo de organismo o redes o alianzas de bibliotecas que los ayude en la tarea?
EG: Entre la Dirección del Libro del Gobierno de la Ciudad, la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP) -que tiene más de cien años- y la Federación de Bibliotecas Populares están peleando por la ley de otorgamientos de subsidios para emplear bibliotecarias, porque las bibliotecas populares han funcionado individualmente y a pulmón con bibliotecarias de oficio y retribuidas con lo que cada biblioteca podía ofrecerles. Pero ahora al tener un subsidio, un dinero todos los meses, significa que vamos a poder pagar una bibliotecaria con lo cual vamos a poder estar mejor estructuradoss y organizados. Recientemente la CONABIP dio subsidios a todas las bibliotecas del país para la actualización de libros. Por ejemplo ahora nosotros estamos actualizados con los libros de texto y estamos al día, y hemos comprado algunas novelas. Porque el gobierno se ha dado cuenta de que si no levanta la puntería en lo que hace a la cultura, la Argentina se va al tacho. No hay forma, no hay plan, no hay nada que quieran poner que pueda levantar lo que se abandonó durante tantos años. Pero ahora en este momento, hay otra actitud, supongo que debe ser porque se han dado cuenta de la situación. Que esto así no va y que la mitad del país está fuera de la boda. Entonces si no se le acerca un libro a la gente, si no se la ayuda de alguna manera, esto no levanta por más plan económico maravilloso que hubiese. Entonces hay una coyuntura que nosotros tenemos que aprovechar ahora.

TP: ¿Qué actividades están desarrollando ahora además de la específica de biblioteca?
EG: Por suerte, con la ayuda del CGP, incorporamos ajedrez. Que también es un desafío en la lucha contra los molinos de viento de acercar un libro. Por la mañana hay 25 chiquitines...

TP: ¿Y esos chicos que vienen, llevan libros?
EG: No todos, la mayoría solamente lleva libros de ajedrez. Pero es un avance, de allí quizás se pase a otro tipo de lectura.

TP: ¿Están guiados por algún precepto político no partidario en el desarrollo de sus actividades?
EG: Como biblioteca del barrio no podes embanderarte porque entre los vecinos hay un radical, un macrista, un socialista y vos les tenés que dar la oportunidad de que si quiere dar una charla algún referente de un partido, bueno, que la dé y que el vecino pregunte porque es parte de la cultura.Eso también hay que fomentarlo porque la gente critica permanentemente lo político, pero la gente no es mejor que lo político. Hay un desprestigio a la política que hasta algunos personajes de su seno lo apoyan y eso no tiene que ser así. Hay políticos malos, estamos de acuerdo. Pero la política en sí no es mala. Si no ¿cómo guiamos una sociedad sin política? Porque se dice que los políticos son una porquería, pero también hay médicos que lo son , bomberos que lo son , en ese sentido es más social en términos generales la cosa. Yo cuando hay elecciones, que vengan todos los partidos y que expongan a los vecinos del barrio lo que piensan hacer, me parece que eso es lo correcto, porque acá tenés 20.000 libros, vamos a suponer que son 20 o 15.000 escritores... hay escritores de derecha, de izquierda, de centro y de costado, pero vos tenés que tener todo... Porque yo no te puedo decir a vos este libro no leas, yo tengo que tener todos los libros, eso hay que tener cuidado, por eso la bandera nunca hay que tenerla, eso es lo que yo aprendí acá; acá tenés que tratar de ser amplio, participar y por supuesto, esto es una biblioteca popular, nuestra ideología tiene que ser popular, no puede ser elitista desde ya, ni loco...

TP: ¿Cómo es la relación con los asociados?
EG: Cuesta mucho armar comisiones directivas como ustedes se darán cuenta porque la gente no participa, la gente no está acá no está en el día a día, lo que le pasa a todas las bibliotecas y a toda la Argentina, nadie quiere participar; hay un alejamiento social de todo este tipo de entidades. Hoy hay un mundo distinto, porque cuando estábamos hablando de la fundación de esta biblioteca, lo hacíamos de toda una camada de gente que venía a hacer el país. Y hacía. Ya te digo: una cancha de fútbol y al costado tenía que estar la biblioteca, porque lo cultural era fundamental, esa etapa ahora es al revés. Ahora si la pueden liquidar a la biblioteca, te la liquidan, por desesperación, porque uno es de un partido político y otro de otro, y se quieren quedar con los vecinos. O está la mujer que vivió de la Biblioteca y le hace un juicio ... Y si la puede liquidar la liquida ... Estamos en un proceso de una sociedad muy golpeada, desde ya graves problemas sociales. Lo vemos a diario, no sólo nosotros, pasa en todo el mundo pero acá lo vivimos muy intensamente. Venimos de un golpe muy duro y socialmente está muy dura la cosa. Si te equivocas es mucho más fácil que te apuñalen por los cuatro costados en vez de venir y dialogar.

TP: ¿Cuáles son las dificultades que afrontan en el día a día?
EG: Bueno, ahora con respecto a cuatro años atrás, hay mas movimiento y haciendo actividades la gente se acerca y de a poquito va participando un poquito más, aunque falta mucho, y a medida que nos insertamos más llegamos a más gente.

TP: ¿Cuánta gente hay ahora en la comisión?
EG: Somos doce en la comisión, pero que trabajamos en el día a día somos sólo tres o cuatro. Los mismos de siempre. Nos pasa cuando queremos hacer la reunión de entidades barriales, hablás con el Rotary Club, están todos fundidos, el Club de Leones están todos fundidos, con todas las entidades pasa algo parecido. Hay una dejadez muy grande en ese sentido. La sociedad va a tener que recuperar todas estas instituciones. Yo en un programa que se hizo acá por este tema de la crisis de la biblioteca, traté de pegarle un poco al barrio, pegarle a la gente, porque este espacio es del barrio y si el barrio no lo cuida ... ¿nosotros qué estamos haciendo? ¿beneficencia?
Yo dedico mis horas para que la gente tenga la biblioteca. Pero yo soy parte de la sociedad y la sociedad tiene que hacerse cargo de eso, si le va mal a la biblioteca, qué se haga cargo, porque le va mal, si le va bien qué se haga cargo porque le va bien, pero tiene que participar. Algunos me dicen, como soy viejo en el barrio: "¡vos con la biblioteca la pasas bien!" Se creen que yo gano plata con esto y te lo dicen en broma pero el puñal te lo clavan, porque no te lo pueden decir directamente entonces te lo dicen como una bromita. Yo a veces les digo: "pero venite acá, sabés la guita que se gana con la biblioteca..." Porque tienen esa cosa, claro los políticos son corruptos, pero ¿de ahí para abajo? Hay de todo, valorá lo que hacen los demás lo que tiene que surgir acá es el apoyo espontáneo de la gente.


¿Cómo votaremos los porteños?

Por Gerardo Scherlis


En ese marco Tomar Partido consultó al especialista internacional en sistemas electorales Gerardo Scherlis de la Asociación Civil Carlos Sánchez Viamonte, quien actualmente se encuentra realizando su tesis doctoral sobre la relación entre los partidos políticos y el Estado en la Univerisdad Holandesa de Leiden. Fundamentalmente quisimos saber su opinión respecto del controvertido tema de la vilipendiada "lista sábana". ¿Es realmente la "madre de todos nuestros problemas" como interesadamente se nos quiere hacer creer? He aquí su respuesta.


La vulgarmente llamada lista sábana refiere a lo que técnicamente se denomina lista cerrada y bloqueada. La lista de candidatos para un determinado cargo viene ya armada por el partido político y el votante sólo puede elegirla en su totalidad. Suele decirse que la lista sábana propicia que resulten electos los peores personajes políticos y que, por lo tanto, este mecanismo de elección tiene gran responsabilidad en los problemas políticos del país. Creemos que esto merece una seria discusión y, por lo tanto, como aporte al debate, ofrecemos algunas razones que ponen en cuestión las afirmaciones más habituales sobre el tema:


1. El desconocimiento de los candidatos sólo resulta un problema en los distritos más grandes: provincia de Buenos Aires - donde se eligen 35 diputados- Capital Federal - 13 -, Santa Fe - 10 - y Córdoba - 9. En la mayor parte de las provincias argentinas se eligen, en cada elección, dos, tres, cuatro, o a lo sumo cinco diputados.

2. Más aún, el desconocimiento de los electos puede verdaderamente argumentarse seriamente sólo en la provincia de Buenos Aires, donde el Partido Justicialista suele obtener una buena porción de los 35 diputados que se eligen. En el resto de los distritos grandes del país, ningún partido elige, en una misma elección, más de cinco diputados.

3. La elección de un buen número de representantes en un mismo distrito en forma proporcional a la cantidad de votos obtenidos es la única posibilidad de que, además de representantes del partido mayoritario, resulten también electos candidatos de la oposición. En la medida en que se elijan menos cargos por distrito, menos oportunidades tendrán los partidos no mayoritarios de conseguir alguna representación. Las propuestas que apuntan a hacer elegir candidatos por circunscripciones uninominales (uno por cada circunscripción), tienden a reforzar la hegemonía del partido mayoritario y a eliminar el control de la oposición y la expresión de las minorías. Reformas de este estilo fueron implementadas con ese objetivo y con ese resultado por el gobierno menemista en La Rioja y por el entonces gobernador Kirchner en Santa Cruz.

4. ¿Es realmente tan determinante en el desempeño de los legisladores el hecho de ser electos en el marco de una lista «sábana»? Ningún senador ha sido electo en lista sábana; todos ellos resultaron electos en una lista de sólo dos personas. ¿Alguien podría asegurar que los senadores tienen una actuación marcadamente superior a la de los diputados?
Evidentemente, ningún presidente argentino, y esto incluye a De la Rúa, a Menem, y a quien usted quiera agregar, ha sido electo por «lista sábana».

5. En Holanda se votan los 150 diputados del Parlamento en una lista única. En España, para citar un caso algo más cercano, también se votan en algunos distritos listas con gran cantidad de candidatos, sin que eso genere mayores problemas (Madrid elige 33 diputados, Barcelona 32). Sucede que en estos países, el ciudadano vota la lista del partido que prefiere, y sabe que los diputados de ese partido sostendrán, en términos generales, un programa determinado. Podría plantearse entonces la cuestión acerca de dónde reside verdaderamente el problema: ¿en votar a varios candidatos en una misma lista o en cambio tiene más que ver con la inexistencia de partidos identificados con ideas y programas?

6. ¿Alguien podría seriamente afirmar que quienes son elegidos en el primer lugar de la lista tienen un desempeño claramente superior al de quienes son menos conocidos por parte de la ciudadanía? Es más, ¿son los diputados de Formosa, Catamarca o Santiago del Estero - todos ellos electos en listas de no más de tres candidatos- evidentemente superiores a los elegidos en Santa Fe, Córdoba o Ciudad de Buenos Aires?


7. En todo caso, existe otra lista sábana que no obtiene la atención que, a nuestro juicio merece. La lista que forma una verdadera sábana, pero en sentido horizontal, es aquella por la cual se juntan elecciones de muchos cargos diferentes - incluyendo cargos nacionales, provinciales y municipales- en una misma boleta. Así, el ciudadano puede encontrarse en una misma boleta con candidato a presidente y vice, senadores nacionales, diputados nacionales, gobernador y vicegobernador provincial, senadores provinciales, diputados provinciales, intendente municipal, concejales municipales y consejeros escolares (eso si no hay un llamado a elegir convencionales para reformar la constitución). Es cierto que el elector puede, por lo general, cortar boleta; pero ello requiere del elector una información que no siempre está a su alcance y que el propio sistema, al acumular elecciones, tiende a desalentar. El voto como instrumento de control se desnaturaliza totalmente cuando no se distingue en forma clara qué cargos están en juego en una elección. El hecho mismo de juntar todos los cargos tiene por lo general el objetivo de lograr el «efecto arrastre» de un candidato hacia los otros, y es habitual que el elector, eligiendo un candidato para algún cargo (presidente, gobernador) termine dando su voto a candidatos para otros.
No queremos decir con esto que la lista sábana vertical sea inmodificable. Por cierto, existen variantes posibles, sobre las que profundizaremos próximanente. Una de ellas consistiría en la posibilidad de que los votantes pudieran tachar a aquellos candidatos de la lista a los que no quieran dar su voto, o más aún, que pudieran fijar el orden de los candidatos de la lista que prefieren. Todas estas son cuestiones que deberían ser parte del debate.
Lo que no parece prudente es cargar toda la responsabilidad sobre la lista sábana vertical sin atender a algunas de las razones que aquí hemos expuesto y sin afrontar cuáles son las consecuencias de las propuestas que con más insistencia se han presentado.
Finalmente, creemos que existen otras cuestiones que deberían anteponerse en la agenda de una reforma política posible, vinculadas a cuestiones tales como el financiamiento partidario, el acceso ciudadano a la información, las facultades legislativas del ejecutivo, las competencias del senado, el valor igualitario de cada voto, la escasa proporcionalidad de nuestro sistema electoral. Sobre estas cuestiones iremos concentrando de aquí en más nuestra atención.

A 70 años: NO PASARÁN



ESPAÑA


No hagas caso de lamentos
ni de falsas emociones.
Las mejores devociones
son los grandes pensamientos.
Y puesto que, por momentos,
el mal que te hirió se agrava,
resurge indómita y brava.
Y antes de hundirte cobarde,
estalla en pedazos y arde.
Primero muerta que esclava.

Federico García Lorca

Hace 70 años, el 18 de Julio de 1936, el General Franco se alzó contra la joven República Española que había sido consagrada por las urnas en 1931. No fue una guerra más. De algún modo fue la más terrible y sangrienta, pues sumió a una Nación en una vorágine de sangre, muerte y destrucción contra sí misma durante tres años de odio que segaron casi un millón de vidas en una lucha fratricida. Fue la primera en la que se bombardeó intencionalmente por aire a una población civil, masacrando en 1937 al pueblo vasco de Guernica. Fue también quizás la que cristalizó de un modo más elocuente el enfrentamiento que atravesaría todo el siglo XX. El de las fuerzas del progreso encarnadas en las organizaciones obreras y campesinas, y en los sectores democráticos de la burguesía, contra la brutal reacción de las fuerzas de la oscuridad que veían amenazados sus eternos privilegios. Polarizó al mundo durante tres años y despertó pasiones a ambos lados del Atlántico. Generó la interesada solidaridad criminal de Hitler y Mussolini para con Franco, y el generoso y altruista sacrificio de miles y miles de voluntarios combatientes que, desde todos los rincones de la Tierra acudieron a defender a la República a través de las Brigadas Internacionales. Combatieron y murieron por una patria que no era suya. Lo hicieron por algo mucho más profundo y universal. Por aquello que nos une a todos los hombres y mujeres por nuestra sola condición de tales. Por las viejas ideas de libertad, igualdad y fraternidad. Nada más, nada menos.

Por G.S.





Setenta años pasaron de aquél día en que España sufrió una de sus más atroces derrotas. Hace setenta años comenzaba la guerra civil y se abría un largo período de odio, criminalidad y rencor. Si bien aquel conflicto abarcó tres años, sus consecuencias tiñeron de negro casi medio siglo en la península ibérica.
En 1939, al ganar la contienda los autodenominados "nacionales", España iniciaría un trágico proceso de deshumanización... La República había sido disuelta. Sin embargo con ella no sólo se iba una forma de gobierno sino, más bien, un ideal de vida. Desaparecerían, por mucho tiempo, la igualdad, la fraternidad, la solidaridad y el respeto, pilares fundamentales de los republicanos. Por el contrario, resurgiría el odio, las persecuciones y las matanzas, bases primordiales del franquismo.
Miles y miles sucumbieron bajo las balas "nacionales" solamente por pensar distinto. Además, cabe expresar que si bien no llegaron a ser fusilados –en la mayoría de los casos-, una enorme cantidad de educadores fueron expulsados de sus cargos por defender la República y la Igualdad, por pretender una patria solidaria, algo que Franco nunca permitiría. Muchos, del mismo modo, fueron encarcelados durante años únicamente por el hecho de ser sospechosos de poseer una visión antagónica a la del régimen.
Asimismo, otro rasgo de la dictadura franquista fue el inexistente respeto por las autonomías regionales. Es menester recordar, recortadamente, que España está compuesta por distintos pueblos, que poseen culturas disímiles. Franco, prueba de su profundo odio y pensamiento retrógrado, intentó erradicar aquellas culturas en orden de unificar, totalitariamente, al país. Esto es claro de observar en el plano de los idiomas, en donde intentó imponer, arbitrariamente, el castellano en la totalidad del Estado, prohibiendo otras lenguas como por ejemplo el vasco, el catalán y el gallego. Por el contrario, hoy en día, el Gobierno español está trabajando con gran brío para fortalecer, aunque con ciertas reservas, las autonomías; muestra cristalina de esto es la reciente aprobación del estatuto catalán.
En definitiva, y entrelazando lo último dicho, puede observarse la divergencia entre la España de Franco y la actual. Hoy, el respeto, la solidaridad y la igualdad vuelven, lentamente, a amenazar a la injusticia, convirtiéndose en realidad. Las brutalidades y diferencias de clase, frenéticamente aplaudidas por el franquismo, comienzan, gradualmente, a desaparecer... España sonríe una vez más en su rica y fantástica historia.

Por Matías Armano